Se trata de un piso con una superficie de 163 m2, cuenta con techos altos de 3,40 metros y grandes ventanas que proporcionan una gran cantidad de luz natural y vistas a una finca con fachada clásica.
El edificio, de estilo clásico y construido en 1930, se encuentra en excelente estado y cuenta con un portero y ascensor. La propiedad ofrece la posibilidad de una transformación total mediante un proyecto de arquitectura e interiorismo, aprovechando al máximo la luz natural y utilizando materiales selectos con texturas y colores claros para lograr un espacio equilibrado y funcional.
El proyecto de reforma propone un espacio salón – comedor, cocina abierta con gran isla, tres habitaciones, tres cuartos de baño completos y un aseo.