La vivienda se situa en una segunda planta de una bonita finca clásica y con un salon en esquina con grandes balcones que la inundan de luz natural durante todo el día gracias tambien a su orientación sur
Sus cinco balcones a fachada no solo aportan una estética icónica, sino que conectan el interior con la vibrante vida urbana, manteniendo al mismo tiempo una agradable sensación de privacidad.
Esta recien reformada u se entrega amueblada, lista para entrar a vivir.
Cuenta con dos dormitorios y un baño. Un hogar único, pensado para quienes entienden que el verdadero lujo reside en la luz, la ubicación y el carácter irrepetible de una finca histórica